×

Restaurantes chinos más famosos de Barcelona: rollitos, dragones y noodles para flipar

Restaurantes chinos más famosos de Barcelona: rollitos, dragones y noodles para flipar

Barcelona está llena de sitios donde comer bien, pero si eres de los que no puede vivir sin su dosis semanal de arroz tres delicias y tallarines con cara de “esto pica pero me encanta”, los chinos son tu templo. Hay de todo: desde restaurantes elegantes con lámparas rojas enormes hasta sitios escondidos donde entras por un parking y acabas comiendo los mejores dumplings de tu vida. La ciudad es un mapa del tesoro asiático si sabes dónde mirar.

Aquí van los más famosos… y sí, algunos tienen dragones en las paredes. No preguntes.

Chen Ji: el chino “no para guiris” que todos los guiris buscan

Chen Ji es legendario. Está justo al lado de Arc de Triomf, en una callecita que parece que no lleva a nada… pero sí. Te lleva directo al paraíso de los fideos. Este sitio es famoso por sus raciones gigantes y sus precios de estudiante. Si vienes con hambre, sales rodando. Si vienes sin hambre… igual.

No esperes decoración de revista ni camareros que sonríen mucho. Aquí vienes a lo que vienes: sopa de fideos con ternera, gyozas caseras y arroz frito que parece hecho por tu abuela china imaginaria. Consejo: no pidas cinco platos “para compartir”. Te vas a arrepentir.

Out of China: el elegante de la panda

Si quieres algo más fino, con manteles de verdad y sin fotos en el menú, Out of China es tu lugar. Está en el Eixample, y es como el hermano sofisticado del típico restaurante chino de barrio. Aquí los platos tienen nombres largos, las salsas son caseras y los camareros te explican todo con voz suave y cara seria.

Sirven pato laqueado que te hace llorar de emoción, dumplings de colores y postres que no sabes si comértelos o hacerles una foto para Instagram. Eso sí, los precios no son de menú del día. Pero oye, una vez al año no hace daño (aunque a la tarjeta le dé un infarto leve).

Restaurante Ruyi: escondido, sabroso y sin postureo

Este es uno de esos sitios que si no te lo cuentan, no lo encuentras. Ruyi está en el Clot y es uno de los secretos mejor guardados por los fans del “chino real”. Nada de rollitos congelados ni arroz plástico. Aquí hacen comida como en China: sabrosa, picante si quieres, y con ingredientes que a veces ni sabes lo que son (pero están buenos, tú confía).

El local es humilde, las mesas pequeñas, pero el sabor grande. La sopa picante con tofu es otro nivel, y el pollo con jengibre da abrazos al alma. Además, los camareros son majísimos y te recomiendan cosas sin mirar por encima del hombro.

Spicy Soul Hotpot: fuego en la boca y fiesta en la mesa

¿Has probado el hotpot? Es como una fondue, pero con fuego, picante y mucha diversión. Spicy Soul está en el centro y es uno de los mejores sitios para probar esta experiencia. Te traen una olla gigante con caldo ardiente y tú vas echando carne, verduras, bolas misteriosas y noodles que se resbalan como si fueran vivos.

Lo divertido es que tú cocinas. O sea, tú te lo montas. Te quemas, te ríes, lloras por el picante y vuelves a por más. Ideal para ir en grupo y acabar con la camiseta oliendo a especias durante tres días.

Publicar comentario